Panel Información

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación. Al continuar con la navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

¿Qué puedo hacer?

72837 materialEducativo

textoFiltroFicha
  • Me gusta 0
  • Reproducciones 221
  • Comentarios 0
  • Guardar en
  • Acciones

Acerca de este recurso...

La burguesía se convierte en una de las clases sociales más importantes del siglo XIX, y sus barrios y viviendas reflejan su estilo y sus gustos. Los burgueses se instalan en las ciudades, que también se ven favorecidas por sus nuevos habitantes y por las notables en las condiciones de vida.



En el siglo XIX, al abrigo de la industrialización, la burguesía comercial y financiera se impone como clase dominante. Al mismo tiempo, las ciudades, cada vez más pobladas gracias a la inmigración y la mejora de las condiciones de vida, se ensanchan con el surgimiento de nuevos barrios y modernas edificaciones.
La burguesía, clase fundamentalmente urbana, intentará reflejar en los barrios que habita y en sus viviendas su forma de vida característica, su nueva situación de privilegio.
La casa es, de alguna manera, reflejo del orden vertical en que se organiza la sociedad. Habitualmente, la planta baja es un espacio dedicado a las tiendas, los almacenes o los talleres. También se halla en este nivel la portería.
La vivienda del propietario se halla en el primer piso, pudiendo ocupar toda la planta. Los dueños de los edificios eligen las primeras plantas para vivir, antes de la invención de los ascensores. Es éste el piso mejor ventilado y más luminoso, con amplios salones para recibir a las visitas. En ellos, la rica decoración habla de la reputación del propietario.
El segundo y el tercer piso se dividen en varias viviendas. Estas son más modestas, y en ellas suelen vivir en régimen de alquiler familiares o conocidos del dueño del edificio. Personajes de un segundo nivel económico se afanan por aparentar una mejor situación.
El último piso, bajo la cubierta del edificio, lo ocupan las buhardillas, viviendas peor iluminadas y mucho más pequeñas e incómodas. En ellas, se aloja el servicio del dueño de la casa, o bien son alquiladas a personas de escasos recursos económicos. Algunos de sus ocupantes, como modistillas o emigrantes del campo, han de trabajar en casa para complementar su salario en la fábrica.

Es un contenido educativo de Artehistoria "la página del Arte y la Cultura en ESpañol".

Para obtener más recursos educativos consulta el índice y el buscador facetado de Didactalia.

Autores:

Fecha publicación: 10.4.2013

Se respeta la licencia original del recurso.

Comentar

0

¿Quieres comentar? Regístrate o inicia sesión

Únete a Didactalia

Navega entre 72837 recursos y 240614 usuarios

Regístrate >

O conéctate a través de:

Si ya eres usuario, Inicia sesión

¿Quieres acceder a más contenidos educativos?

Regístrate Acceso usuarios
Añadir a Didactalia
ayudaDelJuego
Mapas

CARGANDO...

Ir a Mapas
Un museo virtual con más de 17.000 obras de arte

CARGANDO...

Ir a Mis Museos
Biblioteca

CARGANDO...

Ir a BNEscolar
EduBlogs

CARGANDO...

Ir a Edublogs
Odite

CARGANDO...

Ir a Odite
Con la tecnología GNOSS