Panel Información

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación. Al continuar con la navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

¿Qué puedo hacer?

94395 materialEducativo

textoFiltroFicha
  • Me gusta 0
  • Reproducciones 314
  • Comentarios 0
  • Guardar en
  • Acciones

Acerca de este recurso...

El auto de fe era una manifestación pública de la Santa Inquisición, en la que los condenados retornaban a la iglesia católica o eran castigados por su herejía, como en los autos de fe de Valladolid de 1559. El 30 de junio d e1680 se celebra en Madrid un gran auto de fe, presidido por Carlos II e inmortalizado en el cuadro de Francisco Ricci.



El 30 de junio de 1680, con la asistencia del rey Carlos II y de su esposa, María Luisa de Orleáns, se celebró en la Plaza Mayor de Madrid un gran auto de fe, que conocemos bien gracias al cuadro de Francisco Rizi.
Pocos días antes se levantó un gran escenario de madera, en el ángulo comprendido entre la esquina de la calle de Toledo y la calle Nueva. Se accedía a él por dos escaleras. En el centro se hicieron tres corredores. El primero servía para pasar la procesión de los reos por delante de los reyes.
En el segundo se colocó un tarimón con dos jaulas y portezuelas, en las que los reos oyeron sus causas y sentencias. Frente a estas jaulas se instalaron dos cátedras, desde las que diez religiosos dominicos y jerónimos leían por turnos las acusaciones y las penas.
Entre las cátedras y las jaulas se situaron bancos para secretarios y abogados y, delante de ellos, dos bufetillos con sendas arquillas que contenían los documentos del juicio. El tercer corredor coronaba la parte exterior del teatro, y en el se instalaron gradas para las familias de los inquisidores.
A la izquierda del teatro se dispuso el altar, con una cruz verde cubierta por un velo negro. Cerca se situó el estandarte procesional, todo ello rodeado de doce candelabros de plata. Muy próximo estaba el púlpito del predicador.
Cerraba el lado izquierdo una grada, donde se sentaban los miembros del Consejo de la Inquisición y los demás Consejos. En lo alto se colocó el solio y dosel del Inquisidor general. Dos escaleras daban acceso a un cuarto interior, donde las personalidades podían tomar un refrigerio.
Enfrente de estas gradas se construyó otro graderío, donde se situaron los reos, los religiosos que los asistían y los familiares del Santo Oficio que los custodiaban. En un banco cercano estaban sentados los alcaides, y en otro, detrás, los tenientes de la Villa de Madrid.
Una puerta bajo las gradas daba acceso a ocho apartamentos, utilizados como cárceles, asistencia a los reos en caso de desmayo y lugares de audiencia o descanso.
Para protegerse del sol fueron dispuestos unos toldos. Junto al tablado se formó una plaza, donde se colocaron los soldados de la fe y los acompañantes de los asistentes al acto.
Los reyes se situaron en un balcón, en el número 29 del primer piso de ese lateral de la Plaza Mayor. Se doró el balcón real y se derribaron algunos tabiques para comunicar el cuarto del rey con los balcones de las damas de palacio. Los demás balcones estaban ocupados por nobles y eclesiásticos, estando más cercanos al rey los de mayor alcurnia.

Es un contenido educativo de Artehistoria "la página del Arte y la Cultura en ESpañol".

Para obtener más recursos educativos consulta el índice y el buscador facetado de Didactalia.

Autores:

Fecha publicación: 10.4.2013

Se respeta la licencia original del recurso.

Comentar

0

¿Quieres comentar? Regístrate o inicia sesión

Únete a Didactalia

Navega entre 94395 recursos y 240707 usuarios

Regístrate >

O conéctate a través de:

Si ya eres usuario, Inicia sesión

¿Quieres acceder a más contenidos educativos?

Regístrate Acceso usuarios
Añadir a Didactalia
ayudaDelJuego
Mapas

CARGANDO...

Ir a Mapas
Un museo virtual con más de 17.000 obras de arte

CARGANDO...

Ir a Mis Museos
Biblioteca

CARGANDO...

Ir a BNEscolar
EduBlogs

CARGANDO...

Ir a Edublogs
Odite

CARGANDO...

Ir a Odite
Con la tecnología GNOSS